Salvadora y salvada después de 67 años

05/Dic/2012

Jerusalem Post

Salvadora y salvada después de 67 años

La Fundación Judía para los Honrados reúne a un superviviente del Holocausto con su salvador polaco.La última vez que Shoshana Golan había visto a Wladyslawa Dudziak había sido en 1945 en el pueblito polaco Kajetanowka. La nazi alemana estaba ocupando el país y los judíos estaban siendo arrestados y enviados a campos de concentración.Golan, cuyo nombre era en ese entonces Rozia Beiman, era la hija de Joseph y Sara Beiman, dueños de un molino en Lublin, al este de Polonia.Como la vida bajo el control alemán era peligrosa para los judíos, Joseph y Sara  Beiman decidieron en 1942 viajar hacia el sur, hacia Krakow, dónde sabían que podían obtener documentos de identidad falsos y poder hacerse pasar por cristianos.Como era peligroso viajar con su hija Rozia, le pidieron a su empleada , Karolina Dworcy  que la cuidara durante los pocos días que les llevaría viajar a Krakow.Ellos sólo lograron conseguir documentos de identidad falsos para Sara, así que emprendieron el viaje una segunda vez para intentar lograr los mismos documentos falsos para Joseph, mientras Rozia se quedaba nuevamente con Dworcy.Pero en este segundo viaje, Joseph fue arrestado y mantenido en custodia.Preocupada, Sara Beiman retornó a Lublin para juntar tanto dinero como fuera posible para sobornar a los soldado y que éstos liberaran a su esposo, pero estos no escucharon sus ruegos. Nunca más se tuvo noticias de Joseph o Sara. Hasta el día de hoy, se piensa que fueron asesinados en el campo de concentración de Majdanek, donde más de 79.000 judíos fueron asesinados.Al ver que Sara no volvía, Dworcy se dió cuenta que Rozia, a la que había estado albergando por un par de semanas, era ahora una huérfana.Se le había dejado con una pequeña niña judía, lo que representaba un gran peligro para su familia: Si los alemanes , que tenían un puesto frente a su casa descubrían a la niña, matarían a Dworcy y a toda su familia.La hermana de Dworcy, Tekla Dudziak, se ofreció para recibir a la pequeña judía de 4 años.Tekla Dudziak era una viuda, madre de cuatro niñas, Wanda, Janina, María y Wladyslawa. La familia era cristiana, pobre y vivía en una pequeña granja en Kajetanowka. Wladyslawa era la más cercana en edad a Rozia , la cuidaba y su relación creció de tal forma que eran como hermanas.Rozia se quedó con la familia Dudziak hasta que Polonia fue liberada y pudo emigrar a Israel. A su llegada Rozia, que significa rosa en polaco, se cambió su nombre al equivalente en hebreo y así nació Shoshana Golan.La semana pasada, la Fundación Judía para los Honrados, que provee asistencia financiera a los no-judíos que arriesgaron sus vidas para ayudar a los judíos durante el holocausto, reunió a Shoshana Golan  con Wladyslawa, la «hermana» que la albergó.»Fue muy emocionante verla nuevamente» le dijo Shoshana al Jerusalem Post en una conversación telefónica desde su habitación en el Waldorf Astoria.»Fue como si nunca nos hubiéramos separado, sentí que es parte de  mi familia y yo  de la de ella.Golan y Dudziak fueron invitadas a la fiesta anual celebrada en el Waldorf Astoria de Nueva York y programada para la semana de Acción de Gracias , que este año tuvo lugar  un martes.»Aunque era muy pequeñita en ese entonces, yo sabía que era judía y sabía que ellos estaban corriendo un gran riesgo por mí y lo apreciaba.»dijo GolanAunque eramos pobres solían darme regalos de Navidad, igual que al resto de la familia. Me sentía querida.Me sentía amada.Durante la cena del martes , se mostró una película acerca de Polonia, en la que Shoshana vio algunos lugares conocidos de su niñez. Ella explicó que fue una experiencia muy conmovedora y le hizo recordar momentos de su niñez.allí.»Esos recuerdos están muy vivos en mí. Todavía puedo oir el sonido de la hamaca en la que me balanceaba . Oigo la fricción de la cuerda contra el metal en mi cabeza» dijo ella.»Recuerdo haber pasado la guerra con un solo par de zapatos y la mayoría del tiempo un trapo envolvía mis pies para poder caminar en la calle sin lastimarme los pies.»Golan trajo a su esposo e hijo a Nueva York porque quería compartir estos recuerdos con ellos.»En los muchos años que hemos trabajado con supervivientes y sus rescatadores, no puedo dejar de asombrarme ante el riesgo que han corrido los rescatadores cristianos para salvar judíos.» «Permaneciendo fieles a sus valores,estos individuos salvaron a judíos de una muerte certera». -dijo el vicepresidente ejecutivo de JFR, Stanlee Stahl.»Tenemos una gran deuda de gratitud hacia estos hombres y mujeres y a través de nuestro trabajo, esperamos mejorar sus vidas y preservar sus historias» ella agregó.La JFR fue creada en 1986 para proveer ayuda financiera a aquellos no-judíos que rescataron y escondieron judíos durante el Holocausto.Hoy la fundación mantiene a más de750 rescatadores que viven en 22 países en diferentes partes del mundo. La mayoría de estos «Honrados» gentiles son de edad avanzada y tienen necesidad de ayuda económica.»En los años 70,  el rabino Harold Schulweis, que se encontró con un rescatador alemán se dio cuenta que los judíos tienen una doble memoria, un recuerdo de indescriptible maldad y otro de bendita honorabilidad» Stahl le dijo al Post en una entrevista en junio.»Es importante para todo Israel , para todos los judíos, recordar a ambos: a los 6 millones de judíos asesinados y también recordar a esas pocas preciadas personas que arriesgaron sus vidas y la de sus familias para salvar judíos,a muchos de los cuales ni siquiera conocían»Para llegar a los rescatadores JFR trabaja con Yad Vashem, que reconoce a rescatadores de todas las fes que hayan ayudado a judíos durante la guerra.»Como el presidente de mi directiva, el primo del rabino Harold Schulwes, dice: Yad Vashem da medallas y diplomas, esta fundación les da dinero por el resto de sus vidas.»- dijo Stahl.Cuando ella llegó a la presidencia de JFR , ella tenía unas pocas motivaciones para involucrarse.»Para empezar mi nombre es Stanlee. No es un nombre femenino. Me llamo así porque al hermano de mi madre lo mataron en el ejército americano en la batalla de Roma en 1944 y está enterrado en el cementerio militar americano. Tengo una especialización en Historia en la universidad. La segunda guerra mundial y la Shoa siempre fueron una pasión»- explicó.»Esto es lo que soy. Soy la dama de acción social en el shul, duermo con los «sin hogar», establecí el primer programa de traslado de comida kosher en América»- dijo ella.»Pero no sé si haría lo que estos hombres y mujeres hicieron. Una cosa es arriesgar tu vida, pero si vivías en Europa del Este, la pena por ayudar a un judío era la muerte y si vivías en un pequeño Yemensville, sacaban a los animales de tu granero, ponían a la familia judía y a la cristiana que los había ayudado ahí y los quemaban vivos. Si vivías en una ciudad más grande , te colgaban de un gancho de carne frente a tu casa con un letrero que decía «yo ayudé a un judío» Shoshana Golan y su familia se disponían a disfrutar de Nueva York antes de volver a Israel, durante el fin de semana.»Hemos caminado mucho en los alrededores y también hemos ido a ver «Mama Mía», el musical. «Nos encanta ver los altos edificios.-dijo ella»Disfrutamos Central Park, nos gusta ver los carruajes tirados por caballos.  Me recuerdan a Polonia , los teníamos por todos lados allí, también.»